![]()
Entrevista a Raciel Gómez Golpe / 2009.
Cronista más allá del individuo y su contexto / 2008.
Raciel Gómez: el escrutinio de una ciudad abocada al llanto.
Pintar los límites / 2007.
Más allá del límite de la tela / 2007.
La Habana de los márgenes / 2007.
Un paisaje para socavar / 2005.
Puzzle: partes que componen un todo.
Un justo pasa pasa / 2007
Su historia, como sucede frecuentemente con los grandes artistas, es una versión del triunfo de la persistencia pues es rechazado cuatro veces en los exámenes de admisión a la Academia de San Alejandro donde finalmente hace la carrera completa para graduarse en el año 2000.
Practicó la escultura y el dibujo. Había dificultades para vaciar piezas escultóricas en bronce a la cera perdida pero podía obtener barro para modelar y carbón para el dibujo. En la pintura tuvo dos o tres series cortas y después llegó al paisaje.
En la academia tuvo oportunidad de trabajar bajo la dirección de Eduardo Hernández, fotógrafo, quien le dio una gran lección al señalarle el mérito de lo simple, lo desprovisto de adornos, en una obra donde había plasmado un helecho. Me dijo: ¨En la sencillez hay más grandeza y más maestría¨. Esta lección la emplea ahora Gómez Golpe para tender a eliminar cada vez más y más elementos de su pintura, sintetizar y conservar exclusivamente lo esencial.
Raciel no frena su interés en el estudio. Se ha acercado al pintor cubano Arturo Montoto (1953) quien ha integrado un grupo de estudio sobre Filosofía y Teoría del Arte. ¨Gracias a su generosidad, comparte con nosotros un análisis inteligente además de su cultura. Igualmente me considero en deuda con Teresa Sánchez, una muy buena artista con obra sólida y contundente alejada de todo dejo de femineidad.¨
Apoyado en la fotografía, ha desarrollado un tipo de pintura verista o realista enfocándose a lugares que son como ¨hoyos oscuros¨, quizá hasta peligrosos, en las zonas marginales de La Habana. Con este material se instala en la computadora y utiliza el Photoshop. Las chozas objeto de su interés son en realidad depositarias de la fuerza dramática de su desarrollo artístico, el pretexto para el retrato, un documento sobre el exceso de adversidad (Anverso de la serie Erosión del Límite, 2007).
La pintura de Raciel es imaginativa que parte de una realidad manipulada. Para ir hacia esta realidad y capturarla, la fotografía le es necesaria como recurso artístico. ¨Desde 2003 he hecho retrato pero actualmente me dedico a viviendas clausuradas, con ventanas rotas y mensajes ocultos en los números y letreros que tomo como objeto alegórico. El ser humano se refleja en estos espacios vacíos donde su presencia física no es necesaria. Creo que sí, podría decirse que mi obra es un retrato¨.
¨La amplia posibilidad polisémica de las artes visuales es una de las cualidades que más disfruto. Busco despertar reflexiones de tipo social y existencial.
Comencé a utilizar elementos escondidos a partir del 2005 en mi exposición llamada Puzzle donde proponía un juego visual y conceptual con el espectador. Se trataba de imágenes fragmentadas en el interior de una vivienda destruida, literalmente pretendía armar un rompecabezas con los títulos numéricos pero al final se descubría que estaba incompleto.
Para esta idea partí del concepto aristotélico: El todo es más que la suma de sus partes e intenté jugar con la idea de lo incompleta que puede ser la vida. Trato siempre de inducir con mi obra a la reflexión sin tener que explicarlo llanamente. Prefiero que la obra se enriquezca con la participación del público.
Fui un poco más directo en la exposición Erosión del Límite. Conducía al espectador a traspasar los límites de la fachada y adentrarse en la vivienda (en el problema). Por fuera todo en color y dentro todo en blanco y negro. Una cosa es lo que vemos y otra lo que es. El número de la casa es un elemento a descifrar, quizá más sencillo para el conocedor del contexto en que se desarrolla mi vida y mi obra actual... lo que ven es lo que es.
Actualmente estudio algo sobre la Teoría del Caos y uno de sus planteamientos estipula que estructuras o combinaciones numéricas en estado de desorden deben conducir a un estado de orden o a una nueva estructura. Ese momento se llama ¨punto de bifurcación¨.
Considero que eso son mis obras. Un punto, un momento que puede conducir a muchas conclusiones respecto a temas existenciales, sociales y antropológicos. Juego también con eso. Combino los números para dar una sensación de desorden y falta de lógica. Esa, creo, es la posibilidad del artista visual, escribir al revés para que se lea al derecho, escribir entre líneas, provocar e inducir al espectador a que imagine. Ahí está la riqueza del mensaje. Ser lo más polisémico posible y lograr que el espectador participe y así aporte a la obra¨, dice Raciel.
La apariencia de destrucción y abandono de las chozas en la periferia habanera, tema actual de la obra de Raciel, se apartan totalmente de la estridencia tropical. No queda en sus cuadros un reducto de verde, un árbol o una palmera y extrae con excelente pincelada lo que hay de fascinante incluso en esa deprimente realidad que es huella inequívoca de tensión existencial. (Calle C de la serie Múltiples e Integrados, 2006).
¨Influencias y antecedentes reconozco en Andrew Wyeth, (1917-2008) especialmente su obra El Mundo de Cristina (1948). Lo descubrí después de haber empezado la serie. Me gustan mucho el estadounidense Jean-Michel Basquiat y el holandés Rembrandt, sobre todo en este último su manejo de luces y sombras.
Trabajo en acrílico con poco colorido; los interiores de las casas siempre los plasmo al carbón. Me es difícil obtener el fijador para este último material que, por ser súmamente tóxico, tengo que aplicarlo muy temprano, sacar la obra al exterior y fijarla. Dejarla ahí hasta que se disipe el material volátil que es además inflamable. (Interior 64/69, Díptico 2007).
Trabajo en acrílico exclusivamente. No tengo ¨sangre¨ para el óleo. Requiero de ver en mi pintura resultados en poco tiempo. El acrílico, en este sentido, me da lo que necesito aunque ya hay óleo soluble al agua. Aún así, coincido en que entrar al taller de un colega que usa óleo y trementina me hace pensar que ése es en verdad un perfume para todo artista.
Cuando empecé a pintar paisaje lo hacía en formatos súmamente pequeños. Ahora, por el contrario, utilizo grandes lienzos con el objeto de buscar un cierto ambiente escenográfico cuando las pinturas se hallan colgadas en muros de amplias dimensiones. Creo que la mejor manera de establecer una relación con el espectador es precisamente a través de las dimensiones de la tela.¨ Las tonalidades sepias que utiliza con incomparable destreza y esa otra forma de percibir la realidad deja claro al expectador la impronta humana y el mensaje social (Porvenir, de la serie Persistencia de la Gravedad, 2008).
2009
2008
2007
2005
2003 - 2007
2003 - 2005
1996 - 2001